09/03/2015

RESEÑA


Benjamín PRADO, Operación Gladio, Madrid, Alfaguara, 2011, 384 págs.

 

En una novela anterior Mala gente que camina publicada en Alfaguara en 2006, Benjamín Prado abordaba un tema de la dictadura franquista poco conocido o silenciado, el tema de los niños arrebatados a sus madres para ser adoptados por dignatarios del régimen.

En Operación Gladio Prado sigue en la esfera de la Recuperación de la Memoria Histórica con una obra más política, un género entre novela de espías, novela criminal, novela histórica y ensayo, en la que el autor se centra en dos temas : la apertura de las fosas comunes del franquismo y la matanza de Atocha.

 

El punto de partida es la retirada de la estatua ecuestre de Franco en Madrid el 17 de marzo de 2005 presenciada por dos grupos de personas, los que aplauden y los que insultan a los policías.

Alicia Durán, es una periodista que está allí para cubrir la noticia y hacer algunas entrevistas para finalizar el libro que está escribiendo sobre la semana negra de 1977 y la supuesta implicación de la red Gladio[1] en la matanza de Atocha.[2]

Entre la gente que Alicia Durán va a entrevistar están Mónica Grandes, una mujer que milita en la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y Dolores Silva.

Al abrir la fosa en que el padre de Dolores fue enterrado ésta, se entera de que sus huesos han sido trasladados al mausoleo del Valle de los Caídos en 1959,  sin que , hasta la fecha, nadie la haya avisado.

Ambas mujeres se dirigen a la juez Bárbara Valdes para que denuncie a los dueños del mausoleo y para que devuelvan los restos a las familias que no pueden soportar que los huesos de sus padres o abuelos asesinados por los franquistas se codeen con los de sus asesinos.

 

La novela se estructura en tres planos : dos historias que se cuentan alternativamente, la de las investigaciones de Alicia para finalizar su libro y la de las gestiones de Alicia Durán y Dolores Silva para sacar del Valle de los Caídos los huesos del padre de Dolores. A esas pesquisas se añaden las que emprende Juan Urbano, el compañero de Alicia, para esclarecer el misterio de la desaparición de esta última.

Las investigaciones de Alicia la llevan a Florencia, en donde desaparece misteriosamente sin dejar huella, después de entrevistar a un juez antiterrorista y a Vincenzo Vinciguerra, un preso que formó parte de la red Gladio.

 

A cada plano corresponde una técnica narrativa :

- la del autor omnisciente para contar las historias de  Dolores y de su padre y para escenificar las relaciones a veces tensas entre los personajes ficticios,

- la técnica periodística de la entrevista para narrar las investigaciones de Alicia,

- y la técnica de la novela de enigma para contar las pesquisas de Juan para (re)encontrar a Alicia.

Operación Gladio es la novelización de hechos reales : la retirada de la estatua de Franco, la matanza de Atocha, los atentados de Milán y Boloña, el asesinato de Aldo Moro, el « suicidio » del estudiante Enrique Ruano que  cayó esposado desde un séptimo piso cuando se encontraba en poder de la policía por sus actividades en defensa de la democracia,…

 

Al lado de protagonistas ficticios hay personajes reales cuyos nombres vienen explicítamente citados, el juez Garzón, el juez italiano Felice Casson, el inspector Medina, el preso Vincenzo Vinciguerra,…

Otros aparecen con un apellido falso pero fácilmente identificable como Isídoro Mercado, siendo Isidoro el apodo de Felipe González en la clandestinidad ; a otros se les nombra por el cargo que desempeñan en la época de los acontecimientos.

 

En segundo plano, el autor inserta datos más ligeros, guiños, anécdotas,…Así el compañero de Alicia, Juan Urbano, es profesor de instituto y también escribe novelas ; ya publicó una novela titulada Mala gente que camina y está trabajando en otra cuyo título provisional es El vendedor de milagros.

Contará la historia estrambótica pero muy real del estafador alemán, Albert Elder von Filek que vendió a Franco la fórmula de la gasolina en polvo que permitiría que los coches circularan y los aviones volaran con motores de agua.

 

En resumen, Operación Gladio es una novela muy interesante que nos aprende mucho no sólo sobre la España negra del posfranquismo sino también sobre las redes oscuras que actuaron en Europa durante más de cuarenta años infiltrando y manipulando diferentes organizaciones tanto de extrema derecha como de extrema izquerda.

 

 

Rodolphe STEMBERT

 

 




[1] La red Gladio fue creada en 1947 para luchar contra el comunismo. Su existencia no fue revelada oficialmente hasta 1990 en las investigaciones sobre el asesinato de Aldo Moro. La red Gladio estaba emparada por la OTAN y dependía de la CIA. Mantenía células en varios paises de Europa (Francia, Italia, Luxembourgo, Bélgica, España,…) Su misión consistía  en  crear una estrategia de tensión para desestabilizar los estados, fomentando atentados que se atribuían a grupúsculos izquierdistas. En Italia Gladio fue responsable de los atentados de la Piazza Fontana en Milano (1969) y de la estación de Boloña (1980). En su libro, Benjamín Prado alude explicítanente a esos atentados y también a las matanzas del Brabante en Bélgica.

[2] A principios de la transición, el 24 de febrero de 1977, unos pistoleros de extrema derecha irrumpieron en un bufete de abogados laborista en la calle de Atocha y mataron a cinco de ellos. Los verdaderos inductores de aquella masacre nunca salieron a la luz..


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