15/03/2015


Rodolphe STEMBERT



Rosa RIBAS, Sabine HOFMANN, Don de lenguas, Siruela policíaca, Madrid, 2013, 408 g. 19,95 (existe tambn en e.books)


He aqui una novela original, por tres razones. La primera, porque está escrita a cuatro manos (no entiendo muy bien esa expresn fuera de la interpretación pianística, ya que al escribir suele hacerse con una sola mano). Pues bien, se entiende que no hay un autor sino dos, dos mujeres, una alemana y una españiola. Cada una escrib la parte que le correspond en su idioma materno.


La segunda se debe a que la investigación es llevada a cabo no por detectives ni polias sino por dos mujeres, Ana y Beatriz, que mezclan idealismo con ingenuidad - se veían como a dos detectives aficionadas de novelita inglesa- lo que va a ponerlas en un atolladero del que no verán cómo salir.


Y la tercera, la que explica el título, ya que la investigación parte de la experiencia lingüística de Beatriz Noguer, una prima segunda de Ana, eminente filóloga y experta en literatura.


Don de lenguas es, simultáneamente, una novela detectivesca, una novela negra, y una novela histórica.


La narración transcurre en la Barcelona de 1952. La protagonista, Ana Marti, es una joven periodista de La Vanguardia, en donde se encarga de la sección dedicada a los temas de sociedad.


Su hermano fue fusilado y su padre, uno de los mejores periodistas de ese diario, fue depurado por el Régimen.


Debido a la ausencia temporal del encargado de la sección de sucesos, su director le pide que cubra las investigaciones que la policia está realizando sobre el asesinato de la viuda de un conocido médico.


Puesto que se trata de un asunto en el que están involucradas personalidades que forman parte de la alta burguesía barcelonesa, hay que andar con cuidado y no crear revuelo. Asi, tendrá que trabajar conjuntamente con el inspector Castro de la Brigada de Investigación Criminal. Su papel, que estará muy controlado, consisti en poner de relieve la eficacia de la policía y en dar una buena imagen de la ciudad de Barcelona, que ese afio va a acoger el Congreso Eucaristico Internacional.


Al poco tiempo de empezar, aparece el cuerpo del presunto asesino, muerto ahogado. La encuesta oficial concluye que se trata de un suicido. De modo que el inspector Castro puede cerrar el caso y esperar un ascenso por su eficacia.


Pero Ana, que se ha tomado muy a pecho el asunto, pone en entredicho esas conclusiones y empieza a actuar por su cuenta. Descubre en los papeles de la victima un intercambio de cartas con un tal Abel Mendoza el suicida.


En este punto interviene Beatriz Noguer. Al principio Beatriz Noguer, tambn victima de la depuración, se muestra reticente a ayudar a Ana y a trabajar, aunque solo sea indirectamente, con alguien que colabora con la policia. Tras mucha insistencia por parte de Ana, Beatriz acaba aceptando y procede a un anâlisis de textos muy agudo que le hace descubrir que no hay un solo remitente en las cartas descubiertas sino dos, lo que va a invalidar la tesis oficial y abrir pistas que no son del agrado de las autoridades.





La novela, que hasta este punto avanzaba a ritmo lento, como cualquier novela de intriga, da un giro y se convierte en una novela negra que incluye la persecución de las protagonistas por parte de los esbirros de la policia, los cuales van a emplear todos los medios a su alcance, incluso la violencia y las amenazas de muerte, para acallar a nuestras detectives novatas.


A la par, se acelera el ritmo y se reactiva el suspense hasta las Ultimas lineas.


Don de lenguas es tambn una novela histórica en la medida en que, al igual que en las novelas que se adscriben a la corriente del deber de memoria, resucita el ambiente que reinaba en los afios cincuenta : se aparta de los puestos de trabajo a aquellos que tuvieron relación con la RepUblica (depuración) o que simplemente no estân a gusto con el Régimen, hay corrupción, presiones, humillaciones, denuncias, « desapariciones », se impone la cautela.


« saber algo y no poder decirlo era la norma en este pais. Pero no querer saber algo, cerrar intencionadamente los ojos, porque no conviene decir lo que se sabe, es oportunismo »


Son asimismo corrientes los cambios lexicológicos y toponimicos « muchas palabras habian cambiado de significado. Como « rojo », que se usaba con vehemencia para sefalar a los comunistas y enemigos del Estado. Caperucita Roja se llamaba Caperucita Encarnada. tambn habian cambiado los nombres de las calles y las plazas, la forma habitual de los regimenes de tomar posesn de los lugares. Tambn de la Biblioteca de Catalufa que habian rebautizado Biblioteca Central. Unas palabras desaparecian, otras mutaban de significado, otras devenian omnipresentes, como Espafa, destino, hombria, santo ».


En resumidas cuentas, Don de lenguas es una excelente novela, original, inteligente, bien construida y bien escrita, una novela que engancha, tiene al lector en vilo hasta el desenlace y todo ello para mayor placer de los enamorados de la lengua y la literatura.










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