21/03/2015



Antonio LOZANO

 

Al iniciar esta reseña tengo que agradecer a Antonio Lozano por mandarme el texto original de Harraga. Puesto que la primera edición en español estaba agotada, tuve que leer la novela en su traducción francesa.[1] Me entusiasmó esa novela tant profunda y tan agradable de leer. Lamentando que las citas estuvieran en francés, mandé un email al autor que contestó en el acto juntando el texto de la primera edición.

 

Antonio Lozano González nació en Tánger en 1956 y hoy día reside en Agüimes (Gran Canaria). Esos datos geográficos van a desarrollar un papel importante en la concepción de sus novelas en absoluto por razones autobiográficas sino porque son los lugares de salida y de llegada de los emigrados africanos, tema de sus primeras novelas, un tema que conoce de primera mano.

Aunque sus novelas se publicaron en colecciones dedicadas a novelas negras, su temática es social, incluso política. « Los temas que trato están ligados a la realidad social, a los grandes problemas políticos y sociales de la humanidad, y encuentro en este género una vía excelente para desarrollar estas cuestiones. Muchos ingredientes de la novela negra se encuentran en la realidad. »[2]

En Harraga, Granada, Zoela, 2002, Antonio Lozano narra la odisea de los exiliados norteafricanos. Harraga es una palabra del árabe norteafricana que significa « quema » y, por extensión « Los que queman su documentación : « eran harraga, los que queman sus papeles, para salir del país sin dejar rastro. Les explicamos que era para protegerlos, para que no los pudieran devolver a su lugar de origen, que nunca debían confesar. En realidad, era la organización la que se beneficiaba de esa situación. Una vez que los dejaban en sus puestos, no se atrevían a salir sin documentación, ni a abandonar el trabajo, o, en el caso de los más desesperados por regresar, a pedir auxilio en el consulado. »[3]

El incipit « Cierro los ojos. Veo desde mi camastro el techo agrietado de este lugar en que me encerraron » va a repetirse al iniciar los capítulos en los que Khaled, el narrador, encerrado en una prisión tangerina, resucita su pasado o convoca a amigos muertos o desaparecidos que se deslizan por las grietas del techo.

Khaled, al igual que su primo y los adolescentes de su edad fascinados por las imágenes que ven en las pantallas de televisión a través de las parabólicas soñaba con una existencia dorada en una Europa inacequible. Hamid, un chico con quien Khaled entabló amistad, tuvo más suerte. Gracias a una beca, se fue a Granada a estudiar medicina ; eso oficialmente, puesto que en realidad pasa más tiempo en los bares de categoría que en la universidad y el dinero de la beca no dura mucho. Para salir de apuros hace de camello. Invita a Khaled a juntarse con él en cambio de pequeños servicios como él de hacer pasar maletas entre España y Marruecos « El grueso del negocio estaba en pasar a Marruecos cocaína y pastillas que no circulaban por el mercado local y por las que políticos, altos funcionarios e hijos de papá pagaban lo que se les pidiera. El aceite [De haschich] quedaba para el regreso a España. »[4] Tras un breve espacio de tiempo Hamid « fue suicidado ». A partir de ahora, Khaled se verá atrapado en un engranage del que no podrá salir y empieza así su bajada a los infiernos al caer en las manos de otros « patronos » que trafican con seres humanos « Entendí lo que Hamid quiso decir al afirmar que de este negocio no se salía. Se refería a que no salías vivo, si pretendías abandonarlo por tu cuenta. Demasiada gente poderosa… Ahora, yo era uno de ellos; un peón más en el engranaje de sus trapicheos. » [5]

El náufrago de un barco y la muerte de sus pasajeros despierta en Khaled un sentimiento de odio y de venganza.

La novela se termina en el mejor estilo de la novela negra. Entre Khaled y los mafiosos empieza en una carrera contra reloj una doble persecución, la de Khaled sediento de venganza y la de los mafiosos que quieren eliminarle. Puesto que los mafiosos tienen complices al más alto nivel, la lucha es desproporcionada y el desenlace ilustra el refrán cervantino, Siempre que el cántaro golpea a la piedra o la piedra al cántaro, el cántaro pierde la pelea.

Pero Harraga no se reduce a una novela negra. Recordemos la cita que encabeza esta reseña. Harraga es sobre todo una novela social que va más allá de las aventuras de Khaled. Denuncia la explotación de los emigrantes desde que llegan a orilla del mar con los traficantes de seres humanos que les despojan de su dinero y de su identidad hasta los cómplices que, en Europa, se aprovechan de su desamparo. Denuncia la corrupción a todos los niveles : desde los aduaneros y los policías que hacen la vista gorda mediante un soborno, hasta los altos mandos del estado que encubren las actividades de los mafiosos a su servicio. Denuncia las trabas que se ponen a las iniciativas de cambiar las cosas y el auge de las ideas integristas, consecuencia del desamparo.

En este sentido, la familia de Khaled es un microcosmos que reúne todas lasactitudes : el padre resignado, la hermana rebelde, el hermano integrista y la madre, pilar de la familia.

En resumen, Harraga es una novela muy rica que situaría en la línea de las primeras novelas del Argelino, Yasmina Khadra.

La temática de la emigración sigue  en Donde mueren los ríos, Zoela, 2003. La novela se estructura entorno a la historia de cuatro emigrados que se encontraron en Tenerife. Hay el personaje de Amadú,  sierraleonés, profesor especializado en literatura africana que huyo de su país por motivos políticos y entró legalmente en Canarias con un visa en regla. En el capítulo inicial está encarcelado por un crimen que no cometió. Otro pesonaje, Usmán, el huérfano burkinés que está en busca de sus padrinos. El de Tierno,  pastor fulani cuyo rebaño fue diezmado por la sequía. O Fatiha, que fue becaria marroquí en Granada en donde se enamoró de un estudiante español, rechazada después por su familia, luego casada contra su voluntad y más tarde repudiada por su marido.

Cada uno cuenta su historia, las ilusiones perdidas, los combates cotidianos por sobrevivir, las humillaciones sufridas,… Y lo cuentan con sus palabras, su nivel de cultura. Tierno, el pastorfulani, adorna su discuro con refranes y Amadú, el profesor, con citas,… 

El asesinato de Aida, una prostituta senegalesa de quien Amadú se había enamorado lleva a este a la cárcel. Esa injusticia va a desencadenar la « encuesta ». Fatiha, que ha encontrado un trabajo ocasional en un centro de refugiados, frecuentó a Ainda y cree en la inocencia de Amadú. En un primer lugar, consigue que le den la libertad condicional a cambio de ayudarla a descubrir al asesino. La mezcla de perpicacidad y de inconciencia de nuestros detectives aficionados deja en sus manos documentos explosivos que van a provocar la muerte del asesino de Ainda y forzar a la policía a indagar las artimañas de los circuitos mafiosos que se enriquecen a expensas de los inmigrados.

El caso Sankara, Almuzara, Córdoba, 2006 [L’affaire Sankara] es un thriller político en el que Lozano entremezcla novela negra con novela histórica. Es una reconstitución ficticia de la muerte de Thomas Sankara, presidente burkinés de 1983 à 1987. Apodado el Che Guevarra africano, Sankara fue asesinado en 1987 en el marco de un golpe de estado que llevó al poder a Blaise Compaoré, su compañero y amigo. Compaoré será elegido presidente de la República en 1991 y reelegido en 1998, en 2005 y en 2010. Está comprobado que Blaise Compaoré era quien organizó aquel asesinato en el que estaban implicados los servicios secretos franceses y americanos. Una demanda de comisión de encuesta parlamentaria fue presentada en la Asamblea nacional francesa el 10 de junio de 2011.

« El caso Sankara es un ejemplo claro: asesinato, conspiración, intereses ocultos. Por ello opté por esa vía. [El género negro].Es cierto que no se trata de una novela negra al uso: la persona asesinada es un personaje real, las investigaciones son llevadas a cabo por un periodista y no por un policía, la novela histórica se entremezcla con la trama negra, pero los elementos indispensables de la novela policíaca están presentes. » 

Antonio Lozano imagina que un periodista, Emmanuel Durant, fascinado por la personalidad de Sankara con quien se había entrevistado algunos días antes de su muerte, decide llevar una investigación sobre las verdaderas razones de su muerte.

El caso Sankara es una novela muy bien documentada en la que el narrador traza la carrera y los ideales políticos de Sankara, situando los hechos en su contexto geopolítico : las relaciones francoafricanas, la engañina de la descolonización con sus secuelas, intervencionismo apenas encubierto del ex-colonizador, corrupción, ayudas oscuras a redes mafiosas o políticas,…

En pocas palabras, una gran novela que nos abre los ojos sobre es estado de dependencia en el que sigue siendo el continente africano, una novela que molesta. [6]

El mismo año 2006, Antonio Lozano explora otras formas de estilo con Preludio para una muerte, Ediciones B, primera entrega de una saga cuyo protagonista es un detective privado, José García Gago que vuelve en La sombra del Minotauro, Almuzara, 2011.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 
 


[1] Harraga, Marseille, Ed. L’Ecailler du Sud, collection L’atinoir, 2008. Una nueva edición de Harraga en español ha salido hace poco, en la editorial Zech (http://editorial-zech.com)

[3] A. Lozano, Harraga, cap. 26..

[4] A. Lozano, Ibid., cap. 8.

[5] A. Lozano, Ibid., cap. 8.

[6] Aunque traducida al francés, El caso Sankara no encuentra a un editor. ¿ Razones políticas ? Probablemente, ya que se sabe que el gobierno francés fue implicado en el asunto. Al respecto se puede consultar el dossier de prensa http://www.thomassankara.net/spip.php?article1104#outil_sommaire_3. O, mejor dicho, se podía consultar puesto que desde que se escribió esta reseña, este sitio ha desaparecido misteriosamente. Ponen en la pantalla : « This Account Has Been Suspended ».

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